viernes, 28 de febrero de 2014

Nuestro caos.

Dejame abrazarte por penúltima vez, no quiero que haya una última.

Déjame aspirar tu aroma y grabarlo en mi mente, para recordarlo cada vez que te eche de menos entre mis sábanas.

Déjame que entrelace tus dedos con los míos para que más tarde, cuando ya no estés aquí, pueda sentir tu tacto.

Déjame que me duerma en tu pecho, abrazados, que intercambiemos nuestros sueños y, al final, que los unamos en un único sueño.

Déjame darte un beso de esos que hacen que se acelere tu respiración, se te sonrojen las mejillas y las mariposas se conviertan en un zoo completo, para que mañana, pueda saborear tu sabor en mis labios.

Déjame suspirar en tu cuello mientras te susurro al oído que te amo.

Simplemente, no dejes de quererme como hasta ahora, y hagamos de todo este caos, nuestro caos.

miércoles, 19 de febrero de 2014

No te arrepentirás.

Deja de llamarle, ¿no ves que se derrite cada vez que oye un suave 'te quiero' proveniente de tus labios?

¡No, ya vale!

No puedes pretender que cada vez tú quieras va a estar ahí, como si nunca le hubieras roto el corazón.

¿Sabes el problema?

Jugaste con ella pensando que no pasaría nada, que sería como aquellas niñas bobas que siempre tienes detrás de ti.
No te diste cuenta de que habías elegido a la complicada, a la que te dice las cosas como son, tanto si te gusta como si no, a ella eso no le importa. Elegiste a la que cuando siente, lo hace de verdad. A la que no se va a la noche de haberte conocido como hacían las demás, con ellas era muy divertido, ¿no? Una noche sin compromiso, sin reglas, salvo una:
No te enamores.
Ahora te equivocaste de partida, y fue ella quien te enseñó que el amor es mucho más que todo lo que habias conocido, ahora estás asustado ¿y ella?
Cansada.  Una última vez, ve a su casa, juega tu última carta, apuestalo todo y si ganas, oh. Créeme que si ganas, no te arrepentirás de nada.

Lucha por ella, no pierdas a la única que supo quedarse cuando todo el mundo había desaparecido.

B.

Dejé de creer en que las casualidades existen, dejé de creer en que la gente cambia, simplemente eres tú quien quiere verlos de otra forma. He dejado de creer en todo lo que me rodea, casi todo son vanas e inservibles ilusiones, y dime, ¿a quién le gusta creer en las ilusiones? Exacto, a nadie. He dejado de creer en las palabras, al fin y al cabo, se las lleva el viento. He dejado de creer en esos 'amigos' que mágicamente desaparecen cuando más los necesitas. 'Si no quieres enfrentarte a lo malo, ni se te ocurra pensar en entrometerte en lo bueno'.He dejado de creer en lo que ahora todo el mundo conoce por amor. ¿Compromiso? ¿Qué es eso?He aprendido que dos más dos son cuatro, que los pájaros vuelan y que el cielo es inalcanzable. Cuidado en quien confías; recuerda, le estás entregando una parte de ti. 

martes, 18 de febrero de 2014

Ayer, hoy y siempre. 18.

Otra vez, volvemos a esta asquerosa fecha.
Volvemos a este asqueroso día que tantísimo nos quitó aquel año.
Volvemos a gritar, puto 18 de febrero.
 Y no sólo lo decimos hoy, lo repetimos día y noche hasta quedarnos dormidos rodeados de ti.
Volvemos a pensar que ojalá estuvieses entre nosotros, con todo el bien que nos hacías, y lo seguimos pensando durante los restantes días del año.
Seguimos echándote de menos cada puñetero día que pasa, y jamás me cansaré de repetir que tenías un corazón tan grande, que no había sitio para ti aquí abajo, con el resto de los mortales. Por ello, subiste, dejándonos solos ante el mundo, pero tú nos guías desde allá arriba.
Seguimos diciendo tu nombre, y sonriendo al recordar todos nuestros momentos contigo, todas aquellas risas que iluminaban nuestros días.
Probablemente ahora valoramos todo muchísimo más, valoramos todas las sensaciones que sentimos, e intentamos que tú las sientas al mismo tiempo que nosotros.
Seguimos pensando en ti como el primer día que nos faltaste, y esto seguirá siendo así, ya que puedo decir bien alto que jamás te olvidaremos.
Gracias por todo lo que hiciste por mi, y todo lo que sigues haciendo desde dondequiera que estés.
Un día más, un año más, te quiero ángel. Ayer, hoy y siempre.