viernes, 6 de noviembre de 2015

nos necesitamos tanto como nos queremos.

podríamos habernos perdido en una de las miles batallas que hemos librado
y míranos,
aquí seguimos.

supongo que la constancia nos ayudó,
las ganas de vernos y la confianza ganada.
no tiramos la toalla en cada movimiento brusco,
ni en cada grito, porque sí, también los hubo.

ganaron más las ganas de comernos a besos un domingo a las tres de la madrugada,
o las llamadas para decirnos que nos queríamos, a pesar de todo y por encima de todos.

ganaron más los sábados de peli y manta, que cualquier fiesta con otra persona que no fueses tú, porque a ver, no te voy a engañar, no hay un lugar en el mundo
que me guste más que tus brazos.

ganaron más los besos robados, las ganas de necesitarnos, de querernos;
porque, al fin y al cabo, nos necesitamos tanto como nos queremos. 

sábado, 17 de octubre de 2015

mi martes lluvioso.

se enamoró de una mirada gris acompañada de una triste sonrisa,
del tacto de sus caricias un domingo a las tres de la madrugada.

se enamoró del sonido de su propio nombre entre sus labios,
de lo hermoso que eso le parecía, acompañado de una sonrisa.

y se enamoró de como un martes lluvioso a su lado era el mejor momento que podía vivir.
se enamoró de su mente, 
de sus manías, sus sonrisas, e incluso, sus chistes malos.
de como su nombre sonaba como una sinfonía si era él quien le llamaba
o de como los abrazos eran el refugio más seguro. 

y en ese instante, comprendió, que esos son los amores que no puedes perder, los que se quedan contigo

en un martes lluvioso, y te consuelan en los domingos de resaca.

martes, 15 de septiembre de 2015

nunca.

Ayer llamaron a la puerta, pero no me atreví a abrir, por miedo a que fueras tú.
A que volvieras con una sonrisa impecable, un regalo barato y muchas ganas de romperme el corazón.
Te prometí que te olvidaría, que jamás volvería a soñar despierta, imaginándome como sería mi vida si ese fatídico día no hubiese existido.
También he pensado en que, es una tontería que yo siga intentando cumplir promesas que parecen eternas, que me hacen llorar porque, realmente, nunca te había echado tanto de menos.
Nunca había echado de menos las caricias de tus dedos en mi espalda, o las sonrisas entre besos: nunca había echado de menos los piques que teníamos, o los besos de despedida.
Supongo que es más fácil vivir en un recuerdo que tener narices y dejar el pasado atrás, y tú sabes que nunca he sido lo suficientemente valiente.

lunes, 24 de agosto de 2015

porque sí.

porque sí.

porque hoy voy a salir ahí fuera cuando amanezca a gritarle al sol que te he querido, y que he llorado; pero siempre en pasado porque eso ya ha acabado.

porque hoy voy a mirarme al espejo, a lanzarme un beso y sonreírle al despertador.

porque hoy voy a comer helado, como una niña de cinco años, y voy a saludar a los desconocidos que andan perdidos por la calle.

porque hoy voy a volver a enamorarme, a besar con el alma y soñar con los ojos abiertos;
y esta vez, tú no serás el protagonista de mi pequeño romance.

porque hoy me has perdido, mucho tiempo después de haberte dejado ir;
pero más vale tarde que nunca aunque ojalá no vuelvas mas.

porque si, porque quiero y porque ya no te tengo.

martes, 7 de julio de 2015

ya no estás.

Últimamente, las noches son un poco más frías y oscuras.
Creo que todo es porque tú ya no estás aquí. 

La oscuridad baila alegre por cada rincón de mi habitación, mientras la soledad la mira triunfante y orgullosa desde la esquina de mi cama. 
Se sienten felices porque han ganado; porque me ven todos los días tirada en la cama sin ninguna esperanza de salir a flote. 
Saben que ahora, ellas son las únicas que bailan, las únicas que van a sonreír mientras se miran al espejo, poniéndose coquetas para nuestra primera 'no-cita', aquella en la que ninguno piensa acudir, ninguno se va a arreglar como si fuese el acontecimiento más importante del año. 
Sólo ellas van a disfrutar de nuestra ruptura, de como el sol sale cada mañana un poco más apagado que de normal, o al menos así lo ven mis ojos. 
De como las nubes cada día son un poquito más grises y las mariquitas ya no vuelan felices. 
Solo ellas van a disfrutar del sonido de nuestra canción favorita, mientras bailan felices a los pies de mi cama, mientras yo sigo en este mar de nostalgia, bañándome entre nuestros recuerdos, con la sinfonía de tu risa.

Ahora, los días se han vuelto más grises, mas apagados, y  es porque tú ya no estás aquí. 

domingo, 21 de junio de 2015

mi lugar.

encontré el lugar perfecto
para perderme en cada invierno,
en donde refugiarme del frío
que cala mis huesos,
en donde poder disfrutar de aquello
que es lo que más me gusta.

encontré el lugar ideal
para pasar todas mis noches en vela
deseando que la luna no te despierte
para que te quedes aquí, a mi vereda.

encontré mi lugar favorito
ese donde pasan las horas volando
donde me refugio cuando todo lo demás
es demasiado complicado como para afrontarlo.

encontré ese lugar
donde me gustaría estar en cada momento
porque eso es el amor
encontrar ese lugar, cerca de la persona ideal.



sábado, 20 de junio de 2015

yo.

Ya no estás.
Un día, decidiste que habías tenido suficiente de mi con cuatro polvos y dos besos mal dados, cogiste todo lo que creías que te pertenecía, y saliste de la que era nuestra habitación.
Te llevaste cuatro botellas de vodka del barato y la mitad de mi roto y maltratado corazón.

Un día, decidiste que aquello que la gente llamaba amar no era lo tuyo, y decidiste que lo que tu buscabas no podrías encontrarlo jamás entre aquellas cuatro paredes blancas; así que te marchaste.
Cogiste todo lo que pudiste, cogiste hasta lo que no te pertenecía y te largaste.

Ya no recuerdo cuanto tiempo ha pasado desde entonces, solo se que aunque fuera haga un sol radiante, aquí dentro no deja de llover, de hacer un tiempo horrible.
Ya no recuerdo que era aquello que llaman sonreír, supongo que la gente feliz lo sabe bien, no hacen otra cosa que no sea sonreír, pero eso es porque tu no apareciste en su vida prometiendo todo y dejando solamente medio corazón magullado, el cual va a necesitar las siete vidas de un gato para volver a sonreír.

miércoles, 1 de abril de 2015

¿y si nos escribimos?

escribamos nuestra historia.

que sean tus dedos
la pluma que escribe
por mis caderas.

que sean tus caricias las que marquen
el lento compás que vas a utilizar
para desparramar los te quiero en mi piel.

que sean tus besos
los versos grabados
con tinta en mi piel.

que no habrá nada más bonito
que todo tu cuerpo al natural
y todos mis besos en él.

y los versos desparramados
por tus caderas
saliendo a susurros de tus labios.

y dime, ¿nos escribimos?

miércoles, 25 de febrero de 2015

y que más da que los pájaros no canten.

confieso
que tu risa era lo más hermoso
y que me encantaba
escucharla por las mañanas.

confieso
que ese brillo de tu mirada
era lo más bonito
que pude ver nunca.

confieso
que todo es cuesta arriba
cuando no es tu aliento
el que me alienta a seguir.

confieso
que las cosas duelen
como mil dagas en la espalda
como un corazón triste.

y un corazón triste
es lo que tu has dejado.
así
con tu partida
la confianza se ha esfumado.

y que mas da que los pájaros ya no canten
si nosotros, nos hemos rendido en ganarles.

sábado, 7 de febrero de 2015

por siempre.

nos tocaba gritar,
gritarle al mundo por habernos separado
en vez de ser valiente y
admitir
que todo había sido nuestra culpa.

todo fue por una pequeña estupidez
pero,
al fin y al cabo,
lo pequeño acaba siendo lo más grande
y si no, que se lo digan a nuestro primer beso.

hoy nos tocaba llorar
llorar tan fuerte,
con tanta desesperación
que nuestros pulmones gritasen auxilio
por miedo a ser ceniza.

y nosotros ahora somos eso, ceniza
porque no existimos,
y si lo hacemos, quizá nunca resurjamos.

pero deberíamos,
por ser pequeños,
por ser a la vez grandes,
por querernos.
por siempre.

viernes, 23 de enero de 2015

ellos son los locos.

algún día,
quizá no hoy y quizá tampoco mañana,
pero si puede que la semana que viene,
encuentres a alguien que te haga suspirar como nadie
que te apoye como nunca lo han hecho.
que te acaricie la espalda con una dulzura inhumana,
tan sólo porque tiene miedo de que te rompas,
y que te susurre la que será tu melodía favorita,
su risa.
creerás tocar el cielo con tan sólo el roce de su mano en tu mejilla,
pero, déjame decirte,
que eso es sólo el maravilloso principio de algo que llaman paraíso.
y cuando caiga el sol y os ilumine la luna,
sabrás entonces que lo has encontrado,
y te llamarán loca por creer en eso que algunos llaman amor,
pero los locos son ellos,
por no saber enamorarse de ti.