miércoles, 25 de febrero de 2015

y que más da que los pájaros no canten.

confieso
que tu risa era lo más hermoso
y que me encantaba
escucharla por las mañanas.

confieso
que ese brillo de tu mirada
era lo más bonito
que pude ver nunca.

confieso
que todo es cuesta arriba
cuando no es tu aliento
el que me alienta a seguir.

confieso
que las cosas duelen
como mil dagas en la espalda
como un corazón triste.

y un corazón triste
es lo que tu has dejado.
así
con tu partida
la confianza se ha esfumado.

y que mas da que los pájaros ya no canten
si nosotros, nos hemos rendido en ganarles.

sábado, 7 de febrero de 2015

por siempre.

nos tocaba gritar,
gritarle al mundo por habernos separado
en vez de ser valiente y
admitir
que todo había sido nuestra culpa.

todo fue por una pequeña estupidez
pero,
al fin y al cabo,
lo pequeño acaba siendo lo más grande
y si no, que se lo digan a nuestro primer beso.

hoy nos tocaba llorar
llorar tan fuerte,
con tanta desesperación
que nuestros pulmones gritasen auxilio
por miedo a ser ceniza.

y nosotros ahora somos eso, ceniza
porque no existimos,
y si lo hacemos, quizá nunca resurjamos.

pero deberíamos,
por ser pequeños,
por ser a la vez grandes,
por querernos.
por siempre.