lunes, 14 de noviembre de 2016

Búscame.

Me he roto tantas veces
que he perdido algún cachito por el camino.

Me he roto tantas veces
que ni siquiera recuerdo como era
el hecho de estar entera.

No recuerdo lo que era la felicidad
porque tampoco se si es lo que siento ahora.

Porque me perdí hace meses por el camino
y he sido incapaz de encontrarme, de reencontrarme.

Me perdí hace tanto tiempo
que si me miro al espejo
no soy capaz de reconocerme.

Me he perdido
y busco
que
alguien
me
encuentre.

lunes, 7 de noviembre de 2016

Vuelvo.

He estado sumamente bloqueada.
Y lo siento.

He estado metida en una burbuja
de la que quería salir y no podía.

Os pido perdón a vosotros,
que me leéis.

A vosotros
que os interesan mis pensamientos
sin forma ni ser, pero son.

Prometo que vuelvo, con ganas,
con fuerza, con ideas.

Que vuelvo y me quedo, que no me voy y que jamás me he ido.

domingo, 28 de agosto de 2016

Lo que no ves.

Tengo un saco lleeeeeeno de abrazos,
el cual aprieto todas las noches;
para dejar uno nuevo y para que el resto
no se escape.

Tengo un cajón lleno de fotografías,
mis recuerdos inmortalizados
porque no quiero olvidar ni uno de ellos
ni a sus personas tampoco.

Tengo libros (ojalá mas) que han sido escritos
en el margen de las páginas
apuntando frases, señalando palabras
y subrayando sentimientos.

Tengo millones de cosas,
pero las que mas valoro
son
las
que
no
se ven.

jueves, 18 de agosto de 2016

Bailar bajo la lluvia.

Todos deberíamos bailar bajo la lluvia 
con la persona indicada. 

Dejarnos llevar en algo tan simple como 
un beso, aunque sea complicado. 

Dejar de pensar, mente en blanco y
que hable el corazón. 

Y que éste nunca calle, que jamás 
lo haga, porque como dice el dicho:

''El corazón atiende a razones que la cabeza ignora''.

No dejemos que la mente le gane la partida
al sentimiento, porque si pasa...
si pasa

habremos perdido sin oportunidad de jugar. 

martes, 31 de mayo de 2016

Nadie.

Creerme cuando os digo, que se de sobra que soy un desastre.
Se que hago mil cosas mal, y que no me cuido ni un poquito a mi misma.
Que me da pereza peinarme todos los días y ni mucho menos se maquillarme.

Soy vaga, y prefiero mil veces leer a salir por ahí, aunque lo daría todo en una fiesta.
Me machaco mentalmente queriendo ser otra persona y soy la primera que luego dice que deberíamos querernos a nosotros mismos.

Soy un constante quiero y no puedo, o puedo y no quiero (por pereza).

Pero os prometo
que así como no se quererme a mi misma
y soy un desastre con patas;
cuando quiero a alguien,
ahí si que no me gana nadie.

miércoles, 4 de mayo de 2016

sin razón.

He descubierto que te quiero, así, sín razones; porque para quererte no necesito ninguna, porque simplemente lo hago.
pero, si me pides alguna razón para quererte, podría decirte...

que te quiero por la forma en la que el sol ilumina tus ojos, o por la forma en la que sonríes cuando me miras,
que te quiero por el tacto que tiene tu pelo entre mis dedos, y por el sabor de tus labios junto al mío
que te quiero por como sonríes por mis ideas absurdas y por nuestros juegos (somos peor que los niños), te quiero por nuestras bromas y ocurrencias.

podría decirte también...

que te quiero por la forma en la que tus manos encajan en mi cintura, y por como tu cuello pide a gritos ser besado y acariciado (como si necesitase de mi),
que te quiero por la forma en la que haces que me enganche a tus labios sin necesitar nada más, o por la forma en la que sonríes metido en tus pensamientos,
que te quiero por nuestras mil y una tardes interminables, con nuestros bucles y meriendas, nuestras canciones e idioteces, por lo que hemos creado,
que te quiero por como escuchas cuando te cuento mis cosas y por como defiendes a capa y espada el derecho de ayudarme.

que te quiero por lo bonito que eres (y no solo por fuera).

que te quiero por mil razones y aun no se me ocurre ni una sola por la que no hacerlo.

sábado, 12 de marzo de 2016

el vértigo de tus lunares.

quería asomarme al precipicio
de tus lunares,
y de arriesgarme
me caí dejando
un rastro de besos en tu clavícula.

dejando un montón de caricias pidiendo auxilio
cuando tú ya habías decidido dejarme caer.

habías decidido que la curva de mi sonrisa
ya no te gustaba para pasearte por ella
y que era mucho más divertido
besar la sonrisa de cualquiera.

no me importó demasiado al principio;
caerme fue como aprender que confiar
en que no me dejases caer
era como creer en la lluvia en una sequía.

y todos sabemos
que una gota de agua en sequía
es un milagro que pocas veces ocurren
y, esta vez, no ocurrió.

domingo, 24 de enero de 2016

las sonrisas brillan.

Vi la lluvia a través de la ventana, porque no era lo suficientemente valiente como para salir fuera y dejar que la lluvia me mojase.
Porque me he vuelto cobarde ante las situaciones más simples, como una simple sonrisa; sonrisa que antes regalaría sin dudarlo a cualquiera que se dignase a darme una suya.
Ahora, esas sonrisas me las guardo, como si fuesen el mayor tesoro que tengo, y últimamente, empiezo a creer que si lo son.

Las cosas han cambiado, escondo los pequeños detalles para que nadie más pueda verlos, escondo esos pequeños brillos, esas pequeñas cosas especiales porque me he vuelto egoísta.
O tal vez ha sido la gente, la que me ha hecho ser así.
Porque nadie se preocupa lo demasiado como para malgastar su tiempo en alguien como yo; despistada, nerviosa aunque sincera y un poco tímida.

Asi que si, me he vuelto egoísta, porque prefiero guardarme mis sonrisas para alguien que se merezca los detalles para una persona que brille por si sola.