aún me sorprende que haya días
que me preguntes el porqué te quiero.
y aún mas me sorprende el hecho
de encontrar mil razones para hacerlo
y ni una para dejarlo de hacer.
podría decirte que te quiero por la forma en la que el sol ilumina tus ojos,
o por la forma en la que sonríes cuando me miras (¡que bonito cuando sonríes!).
que te quiero por el tacto que tiene tu pelo entre mis dedos,
y por el sabor de tus labios junto a los míos.
podría decirte que te quiero por como sonríes con mis ideas absurdas
y por como jugamos como niños.
podría decirte que te quiero por como haces de una tarde
mil momentos para recordar, con ese toque especial.
podría decirte que quiero por mil razones y ni una para no hacerlo.
y que te quiero porque eres libre, como yo
aunque hemos decidido compartir nuestra vida.
así que gracias, a ti,
por convertir esas mariposas de mi estómago
en mil y un animales salvajes.