jueves, 27 de marzo de 2014

Necesito echarte de menos.

Y dirás, menuda estupidez. Pues bueno, para mi no lo es.
Si dejo de echarte de menos, ¿a que me aferraré cada mañana para seguir adelante?
Tu recuerdo es lo que me mantiene a flote, el recuerdo de tu sonrisa se planta desde primera hora de la mañana, y aunque me obliga a suspirar por ella, hace que no me sienta tan vacía.
Hace que sienta que en algún momento, de algún día, vas a decidir que ya vale de estar separados, que vas a volver a mi lado y que no habrá ni dios que nos separé.
También me acuerdo mucho de aquellos hoyuelos de los que presumías tanto, y de tu melena despeinada. Jamás conseguí que te la peinaras aunque fuese un poco, pero jamás supiste que yo no quería que me hicieses caso, que me gustaba y me gusta que te caiga suavemente y algo despeinada por la frente.
Tampoco he olvidado aquellas pequitas que te salen cuando te da el sol en la cara durante un tiempo, son esos pequeños lunares los que te hacían una carita de niño pequeño.
Todos y cada uno de tus recuerdos me hacen seguir entera, aunque me esté empezando a romper, quizá porque tu ausencia duele demasiado.

Asi que, si, de momento, necesito echarte de menos.

lunes, 24 de marzo de 2014

Juntas mejor que separadas.

Y cuantísima razón. Puede que sea algo orgullosa, pero se reconocer las cosas buenas y, créeme cuando te digo que eres de lo mejor que me ha pasado en mis dieciséis años.
Apenas llevamos dos años juntas y ya te has convertido en lo mejor que tengo, mi futura pelirroja. Me has visto reír en mis mejores momentos, has sonreído y has sido feliz conmigo incluso cuando tu mundo se venía abajo, ahí estabas tú, disfrutando conmigo aquellos momentos de alegría.
Eh, pero que también has sido, eres y serás mi mayor apoyo. En todo momento, cuando he caído, me has sujetado, me has levantado y limpiado las lágrimas. Y por si eso no fuese suficiente, has hecho la mayor de las tonterías solo por arrancarme una sonrisa, por pequeña que fuese. Estas cosas no las hace cualquiera, eh. Por todo esto, y millones de detalles más, te has convertido en mi mayor apoyo, mi mayor confidente, en quien me da las fuerzas que necesito para seguir adelante, y quien sabe sacarme mis mejores sonrisas, y lo más importante, en quien cae conmigo para levantarnos juntas.
Nunca han importado los kilómetros que nos separan, nunca han impedido que seas quién mejor me entiende, ni que seas mi otra mitad, que sin ti no hay mi, pequeña.Nunca han impedido que seas básicamente la persona más importante que hay en mi vida. Pero prometimos abrazarnos, y que esos 569 km que nos impiden vernos día a día se quedarían en 0, y cada día queda menos para eso.
Por todo esto, y por muchísimo mas, creo que ni siquiera hace falta que te  las gracias por todo lo que haces por mi día a día, por todas las sonrisas que me sacas y las lagrimas que evitas, asi que hoy, me apetecia decirte estas cosas, todo lo que puede que día a día me calle, pero que creo que es realmente necesario que sepas.
Muchísimas gracias por todo.