Creo que todo es porque tú ya no estás aquí.
La oscuridad baila alegre por cada rincón de mi habitación, mientras la soledad la mira triunfante y orgullosa desde la esquina de mi cama.
Se sienten felices porque han ganado; porque me ven todos los días tirada en la cama sin ninguna esperanza de salir a flote.
Saben que ahora, ellas son las únicas que bailan, las únicas que van a sonreír mientras se miran al espejo, poniéndose coquetas para nuestra primera 'no-cita', aquella en la que ninguno piensa acudir, ninguno se va a arreglar como si fuese el acontecimiento más importante del año.
Sólo ellas van a disfrutar de nuestra ruptura, de como el sol sale cada mañana un poco más apagado que de normal, o al menos así lo ven mis ojos.
De como las nubes cada día son un poquito más grises y las mariquitas ya no vuelan felices.
Solo ellas van a disfrutar del sonido de nuestra canción favorita, mientras bailan felices a los pies de mi cama, mientras yo sigo en este mar de nostalgia, bañándome entre nuestros recuerdos, con la sinfonía de tu risa.
Ahora, los días se han vuelto más grises, mas apagados, y es porque tú ya no estás aquí.
Ahora, los días se han vuelto más grises, mas apagados, y es porque tú ya no estás aquí.