lunes, 8 de diciembre de 2014

tu sombra,

y cuando la luz se apaga,
cuando la noche cae,
vuelan las hojas y cantan los árboles,
con la esperanza de que seas tú quien vuelva,
y no tu sombra; engañándome,
torturándome, y dándome falsas esperanzas
de tu regreso.

cuando las cosas cambian.

soy mucho más fría ahora que tus brazos no me abrazan hasta dejarme sin aliento, y mucho más ahora que no es tu voz lo primero que oigo por la mañana.
soy mucho más fría ahora que no me abrazas por la calle para ahuyentar el helor, y mucho más cuando no son tus manos las que acarician mis nudillos y tus labios quien los besan.
soy mucho más fría ahora que el invierno llega y no eres tu mi abrigo, y mucho más cuanod mi cama llora echándote de menos.
soy mucho más fría ahora que echo de menos tus manos por mi espalda, acariciando, contando los lunares, y mucho más ahora que el cielo llora porque ya no estás conmigo.
soy mucho más fría cuando mis dedos ya no acarician tu pelo, ni se enredan, y más cuando mis labios se agrietan porque no eres tú quien los cuida.
soy mucho más fría desde ese día que, para bien o para mal, te marchaste diciendo 'volveré' y las cosas buenas nunca vuelven.
soy mucho más fría desde que ya no me abrazas por detrás y me susurras que el invierno te gusta, porque nos hace estar más juntos si cabe.
soy mucho más fría cuando las cosas cambian.
y han cambiado.