viernes, 6 de noviembre de 2015

nos necesitamos tanto como nos queremos.

podríamos habernos perdido en una de las miles batallas que hemos librado
y míranos,
aquí seguimos.

supongo que la constancia nos ayudó,
las ganas de vernos y la confianza ganada.
no tiramos la toalla en cada movimiento brusco,
ni en cada grito, porque sí, también los hubo.

ganaron más las ganas de comernos a besos un domingo a las tres de la madrugada,
o las llamadas para decirnos que nos queríamos, a pesar de todo y por encima de todos.

ganaron más los sábados de peli y manta, que cualquier fiesta con otra persona que no fueses tú, porque a ver, no te voy a engañar, no hay un lugar en el mundo
que me guste más que tus brazos.

ganaron más los besos robados, las ganas de necesitarnos, de querernos;
porque, al fin y al cabo, nos necesitamos tanto como nos queremos.