Otra vez, volvemos a esta asquerosa fecha.
Volvemos a este asqueroso día que tantísimo nos quitó aquel año.
Volvemos a gritar, puto 18 de febrero.
Y no sólo lo decimos hoy, lo repetimos día y noche hasta quedarnos dormidos rodeados de ti.
Volvemos a pensar que ojalá estuvieses entre nosotros, con todo el bien que nos hacías, y lo seguimos pensando durante los restantes días del año.
Seguimos echándote de menos cada puñetero día que pasa, y jamás me cansaré de repetir que tenías un corazón tan grande, que no había sitio para ti aquí abajo, con el resto de los mortales. Por ello, subiste, dejándonos solos ante el mundo, pero tú nos guías desde allá arriba.
Seguimos diciendo tu nombre, y sonriendo al recordar todos nuestros momentos contigo, todas aquellas risas que iluminaban nuestros días.
Probablemente ahora valoramos todo muchísimo más, valoramos todas las sensaciones que sentimos, e intentamos que tú las sientas al mismo tiempo que nosotros.
Seguimos pensando en ti como el primer día que nos faltaste, y esto seguirá siendo así, ya que puedo decir bien alto que jamás te olvidaremos.
Gracias por todo lo que hiciste por mi, y todo lo que sigues haciendo desde dondequiera que estés.
Un día más, un año más, te quiero ángel. Ayer, hoy y siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario